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Enfermedad Celiaca

La Enfermedad Celíaca (E.C.) es una intolerancia permanente al gluten. El gluten es una proteína que se encuentra en el trigo, la cebada, el centeno, la avena, la espelta, el kamut y el triticale. En la E.C. se produce una atrofia de las vellosidades intestinales que conlleva una malabsorción de nutrientes (proteínas, grasas, hidratos de carbono, sales minerales y vitaminas). Es la enfermedad crónica intestinal más frecuente en España y afecta a 1 de cada 150 personas nacidas vivas.      

  • ¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad celíaca?

Los más frcuentes son: pérdida de peso, pérdida de apetito, fatiga, náuseas, vómitos, diarrea, distensión abdominal, pérdida de masa muscular, retraso del crecimiento, alteraciones del carácter (irritabilidad, apatía, introversión, tristeza), dolores abdominales, meteorismo, anemia por déficit de hierro resistentes a tratamiento. Sin embargo, tanto en el niño como en el adulto, los síntomas pueden ser atípicos o estar ausentes, dificultando el diagnóstico.

  • ¿Cómo se diagnostica la E.C .?

El diagnóstico se realiza con una biopsia intestinal . Existe la determinación en sangre de una serie de anticuerpos (antigliadina AAG, antireticulina AAR, antiendomisio AAE y antitransglutaminasa) que permite conocer indirectamente la alteración de la mucosa del intestino delgado, pero en ningún caso pueden sustituir a la biopsia intestinal para el diagnóstico. El diagnóstico no puede ser exclusivamente por el resultado de los anticuerpos.
Nunca se debe suprimir el gluten de la dieta de una persona sin previa biopsia intestinal que lo justifique.
El iniciar una dieta sin gluten sin ser prescrita por el médico puede retrasar o enmascarar el diagnóstico de una posible E.C.

  • ¿Cuál es el tratamiento?

El tratamiento consiste en el seguimiento de una dieta estricta sin gluten durante toda la vida. Esto permite una normalización clínica y funcional, la reparación de la lesión vellositaria, así como evitar la aparición de enfermedades asociadas y complicaciones.

El celíaco debe basar su dieta en alimentos naturales que por su propia naturaleza estén exentos de gluten: leche, carnes, huevos, pescados, frutas, verduras, legumbres y cereales sin gluten como el arroz y el maíz.

La ingestión de pequeñas cantidades de gluten, de una manera continuada, puede causar trastornos importantes y no deseables, incluso en ausencia de síntomas.

Se debe evitar en la medida de lo posible los productos manufacturados. Un 70% de estos productos alimenticios contienen gluten como vehiculizante de conservantes, aromas, colorantes, espesantes, aditivos, antihumectantes, etc.

Es fundamental asumir que el celíaco padece una enfermedad. No podemos permitir que la noticia de un diagnóstico nos hunda hasta el punto de no asumirlo. Es fundamental una mentalización y una racionalización de la situación, para iniciar cuanto antes el proceso de información correcta para el seguimiento de la dieta y tener cuidado de no transmitir nuestra ansiedad a nuestros hijos.

La E.C. no debe suponer ningún obstáculo para el desarrollo de una vida normal. Aunque el ser celíaco implica una serie de limitaciones, una vez diagnosticada y tratada adecuadamente, la enfermedad deja de ser un problema.

Los padres de un niño celíaco no deben prohibirle la asistencia a fiestas, cumpleaños, etc. Sí deberán hablar con los responsables de estas actividades a fin de informarles sobre la dieta que debe seguir y la importancia de no realizar transgresiones.

Del mismo modo, para el celíaco adulto no tiene por qué presentarse ningún tipo de inconveniente al realizar cualquier actividad, prestando una atención especial a la hora de elegir su alimentación.


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